5 de agosto de 2010

El gran invento de la crisis

Sólo un par de apuntes tomados de la prensa económica.
En el año 2009, el año de la crisis, el número de ricos en España aumentó en 16.000; en total, 143.000 personas alcanzaron en nuestro país un patrimonio superior al millón de dólares. A mediados del presente año, las cuentas de resultados de las grandes empresas españolas, las que cotizan en bolsa, presentan un aumento de los beneficios generalizado y en algunos casos espectacular: 84% BBVA, 23,9% Gas Natural, 12,8% Telefónica...
Sólo algunos cuandos, por lo demás muy obvios.
Lo del liberalismo, lo de la economía de libre mercado, lo del no intervencionismo, etc, sería una milonga muy respetable si no se recurriese a Papá Estado para inyectar fondos públicos a la banca y a las grandes empresas cuando el gran capital dice ¡ay, pupa!.
Una empresa se abre para que el empresario gane dinero; el capital humano es un medio, no un fin. Pero cuando una multinacional susurra quizá me instale aquí comienza a derramarse el caudaloso chorro de la teta pública -cesiones de terreno, subvenciones y exenciones a mansalva- con la estupenda coartada de la creación de empleo. Cuando la multinacional encuentra un nido más favorable, simplemente dice: me voy, esto no es rentable.
Cuando el Estado, invocando la crisis, mete el tijeretazo a las nóminas de los funcionarios y congela las pensiones es inevitable que la empresa privada baje los sueldos a sus trabajadores.
Cuando la economía "crece" se recomienda moderación salarial para que las cosas sigan marchando bien. Cuando hay crisis, toma. Y, si te sienta mal, ya conoces la copla: hay muchos fuera esperando.
La iniciativa privada es necesaria. Pero nada tiene que ver el pequeño autónomo -aquel cuyo libro de contabilidad es un cantar de gesta- con la omnipotencia de la banca y de las grandes compañías que controlan los servicios y suministros básicos en este país. La patente de corso de la que disfrutan -gracias a la descarada connivencia de los mandatarios políticos, claro- ha creado entre los ciudadanos un sentimiento de indefesión generalizado. Cuando el españolito se choca con un muro a la hora de presentar una reclamación por la factura de gas o de teléfono, o por las comisiones cobradas por su banco, redescubre el sistema feudal.
Cuando ingresamos dinero en un banco, estamos haciendo un préstamo a ese banco. Encima, nos cobran. Parece el colmo de la infamia.
Cuando vimos que el "descamisado" Felipe González entró en nómina de Carlos Slim -hoy, el hombre más rico del mundo-, y cuando comprobamos que, a la zaga, todos los ministros socialistas entran de cabeza como consejeros de las grandes empresas al dejar su cargo político, es fácil entender quién maneja los hilos y qué ha ocurrido con las ideologías. Hay siglas dolorosas.
Cuando todos queremos jugar a ser millonarios, se producen fenómenos como el crack del 29 o la explosión de la burbuja inmobiliaria. El capitalismo se basa, por definición, en la desigualdad.
Una conclusión, por último.
La palabra crisis suena tan sospechosa como esa otra: democracia.

Gabriel Cusac

8 comentarios:

Joaquín Sierra dijo...

¡Cuanta razón tienes Gabriel!esta como las crisis anteriores la sufre el pueblo llano y los causantes, encima salen fortalecidos despues de arruinar a numerosas familias que ni siquiera saben lo que significa la burbuja inmobiliaria; aunque tambien hay que decir que las burbujas se inchan con la avaricia de los humanos y la frase ¡esto no puede bajar nunca! ¡Esta vez es diferente! etc.

Gabriel Cusac dijo...

Qué tal, Joaquín.
Lo peor quizá sea que a nosotros también nos han encerrado en una burbuja; no sabemos cómo, contra qué o contra quien hay que luchar, o si tan siquiera vale la pena. El sistema se ha blindado de abstracción, de máquina que funciona sola, de providencialismo o inevitabilidad. Y ya sabes qué opinión tengo yo de nuestra especie y del concepto general de "pueblo". En fin; urge que nos tomemos unas copas para solucionar todo.
Un saludo.

Juana María dijo...

Pues a estas alturas no se de que nos sorprendemos, ahora y siempre el pueblo llano ha estado en medio de toda la mierda que los dirigentes de turno nos han echado encima.Nos engañan, nos prometen, nos utilizan, nos dan un caramelito envenenado de vez en cuando que nos sabe tan rico y zas...volvemos a picar.Votamos a unos, luego a otros,algunos fieles siempre a los mismos y nada, más y más mierda sobre nuestras cabezas.Efectivamente que hacer,
es tal nuestra indefensión y nuestro desaliento que creo que ya nos hemos hecho pasotas,al fin y al cabo el poder es el que manda venga del lado que venga y a la derecha,a la izquierda a TODOS ellos solo les importa eso el poder,el dinero,los mercedes,chalets.
Ha habido un politico que dijo que si les siguen bajando el sueldo acabaremos dirigidos por analfabetos, pues bien puede ser pero no creo que fuese peor que estar dirigidos por analfaburros,gente preparadísima,cultisima,con carreras,masters etc,etc y etc incapaces de solucionar un problema sin crear más a la vez.
Yo tambien me tomaré una copina para calmarme,me envenena este tema,lo siento.
Mis disculpas por generalizar, siempre creo justo el reconocimiento hacia los politicos que haya honestos, pero con todos mis respetos la ponzaña que les rodea los anula por completo.

Gabriel Cusac dijo...

Chin, chin, Juana María. No sabes que alegría me da saber que compartes tan "radicales" (radical, de raíz) opiniones, y que además te atreves a afirmarlo. Yo también estoy un poquito harto de la gente cultísima o preparadísima, que suelen ser, en estos casos, choricísimos y/o inútiles. Echo de menos la honradez; esta es la palabra mágica. Bastaría con un puñado de personas honradas en el parlamento para que todo cambiara; pero el poder es la droga más poderosa y, por tanto, también más destructora.Luego se les llena, a esta panda de mangantes, la boca de palabras como "libertad", "democracia"...La madre que los parió.

Anónimo dijo...

venga cusac,no te pongas tan serio,escribenos un diario personal de esos tuyos que nos riamos un rato,un besín chato

Gabriel Cusac dijo...

Lo intentaremos. Un besín, anónima Ampa.

Anónimo dijo...

"!FRANCO! Aquí lo que hace falta e un FRANCO. Que meta en verea a toa
esa jentuza de rojos, bascos, masones, judios, moros y maricones."

Cito a:Alarico Ximenez Loscantos.
Monagrillo de sacristía.

TITIRO.

Gabriel Cusac dijo...

Cuidado, Títiro, que las ironías pueden tomarse en serio por algunos descerebrados. Más de una vez me ha pasado.
Un figura, ese monagrillo.